El oficio del carpintero se define por la transformación y elaboración de productos de diferente índole utilizando como materia prima la madera. Las posibilidades de transformación que tiene la madera, han hecho del carpintero un oficio que ha desarrollado múltiples variables. En este caso, la elaboración de carretas, se trata de una especialización que ha dejado de estar relacionado con el ámbito productivo para estar orientado a la celebración de un ritual festivo, la romería.
El oficio de carpintero pervive por la elaboración de productos, que por su especificidad y valor añadido de calidad, permiten mantener en activo a un reducido número de artesanos. Carpinteros que combinan métodos tradicionales con nuevas técnicas que facilitan ciertos procesos, sin por ello disminuir el grado de trabajo artesanal. Perviven principalmente, los que elaboran bienes muebles con el valor artístico añadido de la talla como elemento decorativo. Por lo contrario no hay carpinteros en activo que elaboren los productos relacionados con anteriores sistemas productivos. Lo relacionado con el ámbito agrario, tanto herramientas como las carretas para el transporte ha quedado en un segundo plano. En este sentido ha sido necesaria una reinterpretación funcional del objeto, para que hayan podido seguir realizándose bienes como las carretas. El uso durante la celebración de romerías y otras celebraciones de la carreta como medio de transporte, ha permitido que perviva la necesidad de reparar o construir carretas, aunque es cierto que nos encontramos ante un oficio en peligro de desaparición.
Aunque se mantiene la estructura básica de la carreta en su parte inferior, con el ¿lecho¿ y ruedas, aparecen cambios sustanciales en la parte superior debido al uso de la carreta como soporte del Simpecado y no para el transporte de personas. Las Carretas del Aljarafe eran principalmente para el transporte de mercancías provenientes del ámbito agrario como los cereales y productos de huerta (sandias, melones), pero también mercancías como ladrillos para la construcción y madera, principalmente pino. Carretas, bueyes y carreteros, se trasladaban hasta Sevilla abasteciendo la ciudad e trigo y otros productos del campo del Aljarafe. Eran carros que para el transporte de cereales (mucho espacio y poco peso) obligaba a elaborar carretas con largas estacas laterales que permitieran transportar la mayor cantidad por viaje.
La carreta tiene tres partes que conllevan procesos de construcción independientes. Por una parte las ruedas, por otra parte el ¿lecho¿ y finalmente la ¿vara de tiro¿ (con el yugo). La rueda está dividida en ¿pinas¿ y depende del tamaño de la rueda tendrá 7 u 8. La pina son las partes en las que se divide el aro de madera. En cada pina se encajan dos radios y estos a su vez se juntan en el centro introduciéndose en la maza.
La maza es el centro de la rueda, tiene un agujero que la cruza por el centro (donde se introduce el eje de la rueda) y luego tiene un hueco por radio (14 en este caso) donde se introducen, quedando encajados entre la pina y la masa los radios. Finalmente la rueda esta envuelta por la Llanta de acero.
El ¿lecho¿ es la base de la carreta. Encima puede colocarse o el Curvijon (estructura de aros en paralelo cubiertos con una lona) o el Simpecado o Cajón (cajón o cuatro columnas cubiertas por un techo). Actualmente debajo del lecho se pone la estructura de hierro donde se introduce la vara de tiro para los bueyes o las dos varas para los mulos.
La ¿vara de tiro¿ sirve para unir el ¿lecho¿ con el yugo. Paralelo a la vara de tiro (vara central del lecho) hay dos limones, una vara de madera en cada lateral. El encaje entre el lecho y los dos limones laterales se hace a través de la telera, vara de madera rectangular, que disminuye progresivamente su anchura, como su fuera una cuña (no más de tres o cuatro centímetros).