La elaboración de miniaturas de madera no siempre se trata de un arte utilitario. Se encuentra en continua innovación, pues cada artesano crea según sus propias vivencias, conocimientos e imaginación, y se utilizan todo tipo de materiales que se encuentren al alcance, normalmente de bajo coste y reciclados, algo muy común en las sociedades tradicionales existentes hasta hace relativamente poco tiempo, antes del consumismo capitalista globalizado.
Los conocimientos necesarios para desarrollar la labor normalmente se han transmitido oralmente ya sea dentro del ámbito familiar o cercano. Es por ejemplo el caso de Eufrasio, su abuelo era carpintero y su hermano continuó con la tradición familiar. Él por su parte, trabajó durante cincuenta años en una almazara tradicional, lo que le llevó a tener un perfecto conocimiento de toda la maquinaria empleada en la fábrica. Cuando se jubiló decidió dedicar su tiempo libre a la artesanía de la madera, aprovechando las herramientas heredadas de la familia y reproduciendo en miniatura algunos de los muebles y utensilios que durante años vio trabajar en el taller a su abuelo y también las diferentes maquinarias que existían en la fábrica de aceite.
En la actualidad, los vecinos del pueblo son sus mejores clientes y es conocido no sólo en la localidad sino también en otras cercanas como Huelma, sobre todo por su habilidad en la construcción de almazaras, aunque también realiza objetos de uso cotidiano y doméstico como dornillos, morteros, etc. Recibe muchos encargos de réplicas de muebles tradicionales como cantareras, sillas, mesas, pilas de lavar en el río…