La cestería es una de las artes más antiguas de la humanidad, practicada a partir de tiras o fibras de origen vegetal. La cestería es, básicamente, un tejido o entrecruzamiento de una o más tiras vegetales (caña o mimbres, generalmente), que puede adquirir menor o mayor complejidad. Los materiales vegetales empleados en la fabricación de útiles, proceden del entorno natural y depende principalmente de las características geográficas de cada territorio. En esta comarca se ha empleado habitualmente la caña (y el esparto) como material de elaboración de gran variedad de útiles domésticos. La caña (arnudo donox) es una planta gramínea, rizomatosa de hasta cincometros de altura y tallos gruesos, leñosos y huecos; cece en el cauce de los ríos y en zonas de clima templado-cálido.

Los materiales empleados condicionan la labor, que puede ser rígida o flexible, difieren según la técnica de trabajo. Entre las aplicaciones más destacadas de la cestería están las que sirven para el acarreo o transporte de materiales, valor fundamentalmente utilitario adaptado a las necesidades de cada localidad, es decir, de su medio, y se usan sus productos tanto para el trabajo casero como campesino.

Para la elaboración de cestas, se divide la caña en sentido longitudinal en tiras o tiretas, por medio de rajadores. Estas tiras se van entrelazando, siguiendo un patrón que los artesanos, conocedores de esta técnica, han transmitido de generación en generación. Es destacada la tradición de manufactura y comercio del pueblo gitano que aprovechó su condición de nómada para comercializar de forma ambulante este trabajo artesano que llegaron a desarrollar con gran perfección.

Esta profesión está hoy en trance de desaparición al no poder competir con otras técnicas de elaboración más baratas, tales como la transformación del plástico o del caucho. Como consecuencia, el número de artesanos que se dedican a esta labor se ha visto reducido considerablemente.