Dentro de la pesca artesanal el trasmallo es un arte de enmalle que se utiliza a modo de trampa situándose como barrera en el desplazamiento del pescado o banco de peces. Existen varios tipos de artes de trasmallo, donde el sistema de pesca no cambia y las redes son muy similares entre sí, pues sólo varía la ¿brasa¿ o longitud. También puede variar la densidad de la malla, según estén destinadas a las capturas de peces como el lenguado o de mariscos. Tradicionalmente se salía a pescar en botes de madera y una sola persona era suficiente. Hoy día, las autoridades pesqueras y la reglamentación exigen que sean como mínimo dos las que vayan a bordo del barco. Dependiendo del tipo de embarcación, se calaran las redes de trasmallo en una zona más alejada de la costa, aunque generalmente se pesca en caladeros cercanos. Los barcos del arte de trasmallo de menor tamaño, fabricados de plástico a motor, llevan poca tripulación, de dos a cinco marineros.
Una red de trasmallo está compuesta por tres estratos: al centro la de pesca, donde se engancha el pescado y a ambos lados las albitanas o red de maya de mayor amplitud que deja que el pescado entre y se enganche en la central. Tradicionalmente, las redes las confeccionan o las labraban los mismos pescadores, eran de algodón y se bañaban en alquitrán para protegerlas. El proceso completo se ha perdido y el oficio de redero se ha limitado a amarrar o coser las redes que se han roto durante el uso del arte.
Las redes se calan de forma ondulada, sujeta con corcho en la superficie y con pesas al fondo. En los últimos tiempos se ha hecho necesario delimitar con dos bollas que indican el espacio donde se ha calado, en el argot marinero ¿un tendido¿, y con banderas se señala el nombre del barco. Tradicionalmente los pescadores tomaban puntos de referencias en el paisaje de la costa y se diferenciaban las redes con trapos de tela de colores sin identidad, para eludir los controles que se ejercía sobre la pesca ilegal.
El trasmallo se puede realizar en cualquier momento del día o de la noche, depende solamente de las condiciones climáticas y de las mareas. En función de la distancia a la costa, las redes se pueden jalar después de que estén caladas unas dos horas. En este caso, el bote permanece en línea paralela a la costa y de vez en cuando se lanzan pequeñas piedras para empujar el pescado hacia la red. Si la distancia es superior a dos horas de travesía, las redes se quedan caladas y el barco regresa a puerto, hasta que se jalan o recogen al día siguiente, trascurridas veinticuatro horas, ya que es durante la noche cuando se suelen pescar más variedad de peces, como el salmonete, choco, besugo o corvina.
Las redes se jalaban a mano, hoy día se utiliza un pequeño elevador a motor que facilita la tarea. Se limpian de peces con las manos y se depositan en cajones de plástico, tradicionalmente se utilizaban para depositar el pescado las espuertas o cestas de esparto con dos asas y se vendía por el sistema de ¿voceo¿, boca a boca, en el muelle. Hoy día, se transporta hasta la Lonja, donde queda depositado en cámaras frigoríficas hasta el momento que se vende en subasta pública.
El arte del trasmallo es una actividad sólo de hombres que requería conocimientos y técnicas especializadas. Para la orientación se tomaban puntos de referencia naturales y los caladeros de reconocían por la experiencia de años. Las manos y la fuerza corporal eran las únicas herramientas con las que se contaba para subir las pesadas redes mojadas. Un oficio sólo de hombres que implica una gran dureza ¿el pescador no tiene vacaciones, sólo descansa cuando hay mal tiempo o vendaval¿. Hoy día, se aligera el esfuerzo ya que los barcos disponen de motores que permite distanciarse de la costa y se aplican elevadores para levantar las redes.