La granja en la que se desarrolla la actividad objeto de este registro, la cría del cerdo denominado «de capa blanca» -llamado así por el color de su piel, ligeramente sonrosada-, corresponde a la tipología «granjas de ciclo cerrado». Esto es, que desarrollan el proceso completo: inseminación de las madres, parto, engorde de los lechones y trasporte al matadero, cuando éstos alcanzan los cien kilos que es el peso ideal para su sacrificio.
De igual modo en la zona también desarrollan su actividad las granjas denominadas «integradoras» que se ocupan de comprar los lechones, con un peso aproximado de veinte kilos, proceder a su engorde y, una vez han alcanzado su peso, transportarlos al matadero. Esta modalidad es más reciente aunque se está extendiendo mucho por la zona.

Como se ha señalado el peso ideal para enviar al cerdo al matadero se sitúa en los cien kilogramos, ya que si llegara a superarlo el animal necesitaría una mayor cantidad de pienso para hacer kilos de carne y, por lo tanto, dejaría de ser rentable.
El proceso desde que nace hasta su salida de la granja dura seis meses. La cerda tiene un período de gestación de tres meses y tres semanas. Cuando nace el lechón permanece un mes con la madre en la paridera, después otro mes en «el recrío» y, una vez destetado, en la ceba tres meses y medio; en verano unos cuatro meses.
En esta graja se ofrece un producto con un alto porcentaje de músculo y un bajo contenido de grasa (carne magra). Se la conoce también como «la otra carne blanca», en alusión a las carnes blancas de otras especies como la de pollo y pavo a las que se asemeja. Por otro lado, desde el punto de vista del productor, a éste le conviene producir un cerdo más magro, debido a que se requiere menor cantidad de alimento para producir un kilo de carne que de grasa. Por su parte, cuanta más grasa tenga «la canal» del animal (el cerdo ya limpio y sin hueso alguno), el comprador (mataderos, industriales, intermediarios, carniceros, etc.) más rebaja el precio pagado al productor.

Existen variedades en los tipos de cruce de cerdos de capa blanca. Por un lado el cruce simple, de hembras y machos puros de razas diferentes. En esta granja se realiza el cruce de hembras Yorkshire con machos Landrace. En este tipo de cruzamiento el ganadero envía a todas las crías de engorde al matadero, reservando algunas madres para crías. El sistema retrocruce es parecido a un cruzamiento simple, ya que se utilizan dos razas. Los machos Yorkshire (de procedencia inglesa) o Landrace (de procedencia danesa) son usados en forma alterna con las hembras hibridas del cruce anterior. En este sistema todos los machos producidos son enviados al matadero. Este cruzamiento produce mayor vigor en las crías (genéticamente más perfectas) que un simple cruzamiento, al aprovechar el vigor de las hembras cruzadas.
Por último el triple cruce. Puede ser triple cruce terminal o rotativo. En el terminal todo el producto va al matadero, en el rotativo se rotan sucesivamente machos de las razas utilizadas, los cuales se aparean con las hembras más mezcladas. El triple cruce es el más utilizado y recomendable para producir cerdos al mercado. Sin embargo, para pequeños y medianos productores el triple cruce rotativo tiene la desventaja de requerir reproductores sobresalientes de las tres razas. En esta granja una alternativa para poder utilizar el triple cruce es producir sus propias hembras hibridas de reemplazo y adquirir machos puros de la tercera raza ya que no es recomendable ni rentable producir machos puros de reemplazo. Otra posibilidad puede ser el cruzamiento de hembras hibridas de primer cruce con machos de líneas hibridas terminales.