Úbeda ha sido uno de los principales núcleos de producción alfarera de la provincia y en la actualidad es la población con la rama artesanal más importante de la misma. Al igual que en otros ejemplos, la abundancia de yacimientos de la materia prima para esta actividad; esto es, la arcilla, ha determinado su gran tradición en el sector ceramista.
Durante el siglo XIX se consolidará la actividad de tal manera que no sólo atenderá la demanda local sino la de buena parte del resto de la provincia y aparecerán por primera vez los apellidos de muchos de los alfareros actuales. Sin embargo, a partir de los años 30 del siglo XX comienza un lento declive del sector que se profundizará en los años sesenta con la llegada de los derivados del petróleo y la traída de aguas. Esta crisis va a estar a punto de acabar con este oficio aunque los pocos alfareros que deciden continuar logran su pervivencia a partir del fomento de la decoración profunda en sus piezas. En estos años y gracias a la labor de alfareros locales, que recuperan técnicas decorativas de tradición hispanomusulmán como el uso del vidriado verde o la realización de calados en las piezas, la alfarería ubetense logra sobrevivir. En la actualidad la alfarería de Úbeda es un referente artesanal en Andalucía y el tipo decorativo del verde vidriado es una característica que define a este oficio artesanal en la localidad
Actualmente trabaja en este taller la Quinta y Sexta generación de alfareros, conformando dos líneas de trabajo: una alfarería tradicional que sigue la huella de sus antepasados, y una cerámica contemporánea en la que introducen nuevas técnicas, además de nuevas formas en cerámica.Alfonso Hidalgo Góngora (padre) suele participar más en los encargos propios de una alfarería más tradicional con trabajos tanto en azul, blanca y azul, blanca con pintas verdes, y nuestra serie de «Alfarería Baeza» decorada a pincel. Alfonso Hidalgo Cruz «Góngora», se encarga de la innovación cerámica del alfar, añadiendo técnicas contemporáneas entre las que destacan las cristalizaciones de cinc, la reducción con sulfatos, el rakú y la alta temperatura, etc. e incluso emplea nuevos materiales como el gres y la porcelana. Las cristalizaciones de cinc es una técnica de cerámica contemporánea que consiste en la creación de cristales naturales de cinc en el propio esmalte de la pieza. Para ello, la pieza se tiene que realizar en porcelana, material de difícil manufactura pero que aguanta muy bien las altas temperaturas. También están «reinterpretando la cerámica de Úbeda, con nuevas formas, diseños» sin perder el vínculo con la tradición.
El género femenino tiene una presencia muy importante en el papel de la decoración. Tony Cruz, esposa de Alfonso Hidalgo y Laura Hidalgo Cruz, su hija, decoran tanto a pincel como en esgrafiado, conservando técnicas tan importantes como la cuerda seca. También Antonia Cruz Contreras participa en las labores de comercialización en la tienda, colabora en las labores del horno, repasado de piezas, color, engobe, etc.
Aunque se han introducido elementos mecanizados en el taller como la amasadora mecánica, el componente artesanal en el mismo es alto ya que la mayor parte del proceso de producción sigue siendo a mano, especialmente todo lo concerniente a modelado y decoración. Aunque se utiliza prinipalmente el horno de gasoil, este taller aún conserva un gran horno árabe, donde han cocido durante más de 20 años. El alfarero especifica que «actualmente estas cocciones no saldrían rentables ya que son muchas piezas las que se arriesgan, y un coste muy grande en la cocción, aunque sigue siendo precioso el proceso de cocer en este tipo de horno». Este taller está comprometido con la enseñanza del oficio.