La pirotecnia es una actividad muy vinculada a las celebraciones y festejos populares en la comarca de Guadix. La palabra pirotecnia procede del griego «piros» y «techne» y se definiría como el arte y las técnicas empleadas para el uso del fuego (Delgado Méndez, 2008:66). A raíz de la invención de la pólvora y la pirotecnia en China, los árabes en su expansión hacia Asia, adquirieron este conocimiento exportándolo y difundiéndolo en sus zonas de conquista a lo largo del Mediterráneo.
Hipotéticamente la cultura árabe fue la que introdujo el arte de la pirotecnia en la Península Ibérica, transmitiendo esta tradición al levante español; Valencia, Murcia y, por proximidad, también a la provincia de Almería.
La utilización de fuegos artificiales constituye un elemento imprescindible para el desarrollo de cualquier ritual festivo en la comarca accitana. Por lo general, la pirotecnia se emplea mayoritariamente para anunciar el comienzo o la conclusión de las distintas festividades que se celebran en la comarca de Guadix, constituyendo un elemento clave en su desarrollo. Es el caso de las fiestas de san Hermenegildo con la quema del Palo Alquifeño en la localidad minera por excelencia, Alquife. De igual modo reseñable, y extensiva a gran parte de la comarca, es la compra de cohetes que hacen las familias para dispararlos al paso de la procesión de su patrón, como en las fiestas del Santo Cristo de los Milagros en Marchal o en las de la Virgen de la Cabeza en Cogollos de Guadix.
El taller de pirotecnia objeto de este registro, ha ido traspasándose de generación en generación. Fue fundado en el año 1.889, manteniéndose en activo hasta la actualidad. Además de este taller existían varios talleres de pirotecnia en la zona, sin embargo con el paso de los años muchos han ido desapareciendo.