La artesanía en madera consiste en la manipulación y transformación de esta materia vegetal para producir objetos de uso doméstico, fundamentalmente utensilios de cocina como dornillos, cucharas, paletas, majas, espumaderas, cazos y tenedores de diferentes tamaños que eran utilizados tradicionalmente en el campo, incorporando tareas de talla y decoración.
La transformación de la madera representa una forma muy extendida en las sociedades agrícolas de la Sierra Norte de aprovechar recursos naturales abundantes en la dehesa, como la madera, para producir objetos, respondiendo a las necesidades funcionales del ámbito domestico. La mayoría de los objetos en corcho tienen un valor evocativo e identitario, que hacen revivir la memoria de la vida rural que se desarrollaba alrededor de los cortijos y de los chozos serranos: «antes las cuadrillas del campo y en los chozos lo que había era una sartén para las migas, un dornillo para el gazpacho y una olla para el puchero». Todos comían del mismo dornillo, el que ahora se suele utilizar para el comensalismo en ocasiones especiales, como forma de rememorar el trabajo en el campo.
La artesanía en madera estaba extendida en la sierra sobre todo en el campo y por los pastores como entretenimiento en su actividad diaria para realizar objetos útiles principalmente domésticos, que se ha recuperado en el tiempo de ocio por personas desocupadas, fundamentalmente jubilados y con carácter más decorativo. Antiguamente las técnicas de transformación de la madera se trasmitían en el seno de la familia, viendo como los adultos construían objetos. En la actualidad esta fórmula de transmisión se ha perdido, siendo una actividad realizada por personas autodidactas de acuerdo al propio interés y tiempo libre, si bien la mayoría de los artesanos son personas mayores que han estado en contacto con este tipo de actividad o de objetos en el pasado. Se registra la presencia de artesanos de la madera en diversos municipios de la comarca: Alanís, El Real de la Jara, Constantina y San Nicolás del Puerto.
Actualmente, aunque lo objetos de madera elaborados artesanalmente han perdido su antigua función, transformándose en objetos decorativos, siguen manteniendo su valor identitario, por lo que son muy apreciados para decorar casas rurales de acuerdo a una estética que reuerda a tiempos pasados.