La explotación caprina registrada en Campillos fue fundada en el año 2007 con la compra de un rebaño de cabras de la raza malagueña en el término municipal de La Joya, pedanía de Antequera. Con anterioridad esta empresa apostó por la cría de ovejas para carne y posteriormente por una cabaña de ovejas lecheras. Finalmente, y ante la demanda de queso de cabra, se sustituyó el rebaño de ovejas lecheras por uno de cabras malagueñas. En estos momentos cuentan con dos mil madres de cría cuya producción de leche supone el 90% de las necesidades de la fábrica de quesos de la misma empresa. El 10 % restante se utiliza para elaborar queso de oveja.
Se denomina cabra malagueña a una subespecie autóctona española. Es considerada una de las mejores especies del mundo por su capacidad de adaptación a distintos climas y sistemas de explotación y su alta rusticidad.
El sistema de estabulación de estas cabras en la finca es mixto, ya que suma procedimientos del sistema extensivo, al practicarse el pastoreo, y del intensivo. Las cabras de la empresa objeto de este registro pasan la noche en el establo pero el resto del día permanecen en el campo.
El desarrollo del sistema de explotación mixta surge como consecuencia del cambio que se produce en las condiciones de implantación del sistema extensivo en el campo español, a partir de los años sesenta. La explotación extensiva del ganado, a excepción de unas zonas muy determinadas, no es viable, siendo en gran medida sustituida por la explotación mixta.
Las características de la explotación que nos ocupa, con terreno circundante correspondiente a varias fincas de la empresa, permiten que se puedan aprovechar las ventajas del sistema extensivo, como la utilización de los recursos naturales. Además, el mantenimiento del ganado contribuye a la mejora paulatina de la conservación de las áreas donde pasta, etc. De igual modo, se ponen en práctica procedimientos del sistema intensivo que se evidencian en el aumento del rendimiento de los animales, además de las mejoras en el estado sanitario del ganado, al permitir un control más estricto de los animales.