La albondigas de San Miguel es un guiso de carne que se elabora tradicionalmente con motivo de la celebración en honor del patrón de Encinas Reales, Nuestro Padre Jesús de las Penas, coincidente con las fiestas de San Miguel a finales de septiembre. En las cocinas de las viviendas este plato se prepara de una forma especial por las mujeres, en estos días para almuerzo o cena, suponiendo un reconstituyente que palia los efectos de las noches de fiestas.
Los ingredientes utilizados para la elaboración de las albóndigas son huevo, carne de pechuga de pollo o cerdo, jamón, pan rallado, perejil, ajo, pimienta y sal; y para el caldo consomé de gallina, jamón y añejo.
El primer procedimiento para la elaboración de las albóndigas consiste en batir los huevos. A continuación, se amasa la carne con el jamón picado y el resto de los ingredientes y se mezcla con el huevo batido. Con la masa resultante se van formando pequeñas bolas que se pasan por pan rallado. Una vez formadas las albóndigas, se introducen en el caldo, que previamente se ha preparado con jamón, consome de gallina y añejo. Se dejan hervir en el caldo unos cuarenta minutos aproximadamente, hasta que se pongan tiernas.
Este guiso, por un lado, se toma el caldo en tazones como primer plato y, por otro, se sirven las albóndigas como segundo, formando parte del menú del almuerzo o cena de los días de fiestas en muchos hogares de la localidad, siendo las mujeres las que siempre lo han elaborado con la receta que han heredado de abuelas y madres y que trasmiten a sus hijas, continuadoras de la tradición familiar.