Antiguamente, la elaboración del jabón de barrilla, era una técnica artesanal empleada en cada casa de la comarca y que debido a los cambios experimentados, ha dejado de usarse. Este saber estaba extendido en la mayoría de los hogares y formaba parte del día a día.
La barrilla es un vegetal que crece en terrenos arenosos, con muchas sales y en situaciones de alta sequedad. Entre otros usos, la barrilla se empleaba fundamentalmente para obtener sosa. La barrilla se recolectaba y se quemaba. Las cenizas se echaban en agua y se colaban. De la colada se obtenía una lejía alcalina que al evaporarse dejaba un residuo blanco que era la mencionada sosa. La barrilla era por tanto una planta muy codiciada debido al uso que se le daba.
El jabón elaborado con barrilla, se utilizaba diariamente para lavar las prendas de color, ya que su utilización en el lavado de prendas blancas no era recomendado porque daba un color verdoso a la ropa.