La confección de jarapas es una artesanía textil que aún pervive en el municipio de Níjar. La producción de tejidos en la provincia de Almería adquirió una especial relevancia durante la época árabe, existiendo un amplio número de talleres en los que se confeccionaban distintos tejidos: sedas, tapices, bordados, etc.
Se denomina jarapa a un tipo de tejido que utiliza en su elaboración trapos viejos y desgastados por el uso o retales de tela que sobraban de algunas ropas fundamentalmente de hogar. El tejedor recogía de forma habitual los trapos y retales de tela inservibles para otros menesteres y confeccionaba con ellos distintos productos. El uso que se le daba a este tejido era múltiple. Por su gran resistencia se utilizaba principalmente para cubrir los somieres metálicos y evitar que el metal rasgara los colchones pero también era usado por ejemplo como cobertor para la cama.
Actualmente tanto la elaboración del producto como su uso se han transformado y adaptado a los nuevos tiempos. Los trapos usados procedentes de los hogares y los retales de tela que les sobraban en los talleres de costuras han sido sustituidos por retales de grandes fábricas textiles, siendo el uso muy demandado de jarapas como alfombras y esteras debido a su firmeza y grosor.
En la población de Níjar aún siguen abiertos algunos telares que han logrado mantener la actividad gracias a la actividad turística de la zona que sigue demandando este producto elaborado de forma artesanal. Una de las artesanas que aún confecciona jarapas en su taller combina dicha actividad con la venta de otros productos artesanales como miel, turrón, licores, mermelada, etc.