La elaboración artesanal de vidrieras artísticas, objetos de decoración, lámparas de diseño y restauración de piezas en Andújar, aun sigue manteniendo los procedimientos tradicionales y nuevas técnicas de vitrofusión. En el caso de las vidrieras, cuya producción se ha heredado sin interrupción desde el siglo XV hasta nuestros días, surge para ser integrada en una arquitectura esencialmente religiosa que proporcione luz a los espacios interiores, además de juego con el simbolismo religioso iconográfico. Esto es así que han sido considerados las vidrieras elementos decorativos de lujo a cargo de nobles y eclesiásticos, siendo sus artesanos muy bien valorados socialmente no sólo por la técnica de cortado, ensamblado y emplomado de las piezas sino por su capacidad creativa artística. Hoy día, la diversificación de productos en el mercado en cuanto a materiales, diseños y costes lleva a ampliar la clientela.
La elaboración de vidriera es un oficio muy extendido en la localidad granadina de Castril desde el siglo XV que, pese a su relativa proximidad, no se extiende por Jaén hasta estas últimas décadas cuando aparecen talleres artesanos de vidriera artística en municipios como Úbeda, Andújar, Martos, Jamilena, la capital o Alcalá La Real.
Francisco Varela hoy día es el único artesano del vidrio que trabaja en el taller y en la localidad. Se dedica al oficio desde 1976, montando en los años 80 un taller en la Corredera de Andújar con otro artesano hasta que se muda años más tarde al actual espacio de trabajo, en el Polígono Llanos de la Estación. Este artesano aprende de forma autodidacta, incorporando nuevas técnicas como la vitrofusión, que se caracteriza por el fundido de diferentes tipos de vidrio que confieren a la obra final un determinado relieve y por el cambio de la tradicional grisalla (pintura gris oscura para dibujar perfiles y sombreados) por vidrio fundido, así como del empleo de materiales de sujeción distintos de los empleados hasta entonces como el cemento armado. Además, la conjunción de técnicas tradicionales con la de vitrofusión permite trabajar el vidrio para realizar esculturas y formas tridimensionales, por medio de moldes vaciados o vidrieras y lámparas mediante la fusión en una misma base de vidrios de distintos colores y texturas y craquelado.
En la actualidad, pese a la disminución de vidrieras que se insertan en arquitectura religiosa, aumenta el número de encargos de vitrales destinadas para viviendas y despachos de trabajo, así como elementos de decoración del hogar como lámparas, apliques o esculturas que permiten diversificar los productos del vidrio en el mercado. No obstante, el artesano ha visto reducida su actividad recientemente con motivo del período de crisis en el sector de la construcción. Ha llevado a cabo trabajos para Estados Unidos y Europa, teniendo que ir él mismo para el montaje.