Definido de una forma simple, el megalitismo consiste en la práctica de conmemorar (en la acepción más precisa del término - “recordar colectivamente”) determinados lugares de especial significación mediante la erección de monolitos de gran tamaño. Estas grandes piedras están con frecuencia trabajadas (labradas, talladas) pero también con frecuencia están en un estado natural, es decir, tal y como se encuentran en las formaciones geológicas de las que forman parte.

En consonancia con la formidable extensión que esta práctica muestra en la geografía y en el tiempo, los espacios y arquitecturas definidos por estos monolitos presentan una poderosa variabilidad que incluye desde piedras levantadas de forma aislada, a alineamientos o círculos de ellas, hasta cámaras simples erigidas mediante su disposición adintelada, pasando por edificaciones complejas con múltiples cámaras, accesos, corredores, etc.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico presenta en este microsite una selección de las mejores representaciones megalíticas de Andalucía presentes en la Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía.