Cuando una traspasaba el umbral de la fábrica, a quienes allí encontraba eran mucho más que trabajadoras, eran mujeres iguales que yo, que en aquel lugar forjaban una amistad a prueba de todo. Lo que le pasaba a una, les pasaba a todas. Por ello, la voz de Carmen se alza aún hoy contra aquello, aquello que fue y es, una injusticia total.
Cuando se activa la memoria en ocasiones se viaja al pasado, y en no pocas si eres mujer te lleva a recuerdos que guardan la ausencia de reconocimiento y la dureza del trabajo. Con la voz de Remedios lo descubrirás.
En los lugares que podías ocupar en la fábrica de cerámica de la Cartuja, era determinante si eras mujer. Todas las historias de vida relacionadas con los oficios tienen este elemento común. La voz firme y amable cual creación de cerámica de Chani, nos cuenta la poco conocida historia de cuando una mujer llegó a ser matricera de la Cartuja.
El camino hasta llegar a entrar en una fábrica de reconocido prestigio, como cualquier otra profesión puede comenzar mucho antes, y los procesos formativos pueden llegar a ser muy diversos. El aprendizaje es vital y necesario. Ese aprendizaje puede comenzar en el caso de las mujeres, desde niña. La voz de Pepi nos narra lo que fue su vida, que bien podría ser una novela, en esta ocasión el tiempo vivido entre “ hilos y costuras”.