Definir toda una vida, o un periodo de tiempo en una sola palabra es un acto de síntesis admirable, y si esa palabra nos es entregada con generosidad no ayuda a entender el mundo. Aquí, hoy Mari Ángeles y su voz nos acercan a una parte que no solíamos ver cuando hablamos de aceite.
Cuando tu familia siempre estuvo vinculada de una u otra manera al mundo del mantecado, hablar de ello es hablar de ti misma, hablar de su historia es hablar de la tuya. De la voz de Pilar escucharás palabra vívida, auténticas vivencias.
Esta historia de voz de Josefa, Pepita para las amigas podría ser la historia más repetida al hablar de mujer y procesos productivos. Pese a ser parte indispensable del trabajo, pese a ser mano de obra altamente cualificada en su especialidad, la sensación y el sentimiento de ausencia de reconocimiento, se repite una y otra vez.
El camino hasta llegar a entrar en una fábrica de reconocido prestigio, como cualquier otra profesión puede comenzar mucho antes, y los procesos formativos pueden llegar a ser muy diversos. El aprendizaje es vital y necesario. Ese aprendizaje puede comenzar en el caso de las mujeres, desde niña. La voz de Pepi nos narra lo que fue su vida, que bien podría ser una novela, en esta ocasión el tiempo vivido entre “ hilos y costuras”.