Cuando nos animan a que proyectemos de una manera visual nuestro futuro, o al menos el que nos gustaría tener, sobre todo en el ámbito laboral, a menudo tomamos fuentes diversas para proyectar esa idea. En no pocas ocasiones, incluso habiendo conseguido lo que consideramos nuestro sueño, nuestro deseo, al entrar por primera vez en nuestro lugar de trabajo, la realidad supera la ficción. La voz de Lola, nos relata que sintió al entrar por primera vez en aquella sala “ de astronautas”.
Cuando tu familia siempre estuvo vinculada de una u otra manera al mundo del mantecado, hablar de ello es hablar de ti misma, hablar de su historia es hablar de la tuya. De la voz de Pilar escucharás palabra vívida, auténticas vivencias.
En los lugares que podías ocupar en la fábrica de cerámica de la Cartuja, era determinante si eras mujer. Todas las historias de vida relacionadas con los oficios tienen este elemento común. La voz firme y amable cual creación de cerámica de Chani, nos cuenta la poco conocida historia de cuando una mujer llegó a ser matricera de la Cartuja.
Cuando una traspasaba el umbral de la fábrica, a quienes allí encontraba eran mucho más que trabajadoras, eran mujeres iguales que yo, que en aquel lugar forjaban una amistad a prueba de todo. Lo que le pasaba a una, les pasaba a todas. Por ello, la voz de Carmen se alza aún hoy contra aquello, aquello que fue y es, una injusticia total.