Paisajes mutantes de Huelva y la costa occidental

  • Juan Antonio Márquez Domínguez Dpto. de Historia, Geografía y Antropología de la Universidad de Huelva
Palabras clave: Agricultura, Comarca, Costa occidental, Huelva, Industrialización, Marisma, Paisaje, Territorio, Turismo

Resumen

La comarca de Huelva y la costa occidental se extiende por 1.394 kilómetros cuadrados adosados a una planicie litoral, articulada y diseccionada por los ríos Guadiana, Carreras, Piedras y Tinto-Odiel. Estos ríos conforman en su desembocadura estuarios y marismas, precedidas de caños y esteros, que entablan una enconada lucha con las aguas del mar, cuyas batallas se impresionan en spits o barras de arena. La ocupación de este territorio se inició en los promontorios que garantizaron la seguridad necesaria para la defensa de la vida y las haciendas. Así, los núcleos urbanos más antiguos se localizan en las lomas más elevadas. Los ríos constituyeron, con sus puertos fluviales, las vías de comunicación más importantes. Por ella transitaron hombres y mercancías de un ruedo agrícola consagrado a la trilogía mediterránea y a productos que, como la almendra y los higos, permitieron la travesía de la aventura colombina.Sin embargo, recientemente, la inercia de la historia se ha roto. La comarca, con apenas el 14% del territorio provincial, concentra más del 62% de la población, 323.087 personas en 2017. De forma disruptiva, los paisajes tradicionales han cambiado con el acercamiento a la costa de actividades emergentes como la industria, la agricultura de vanguardia y el turismo. En la carrera de los paisajes mutantes, un pequeño núcleo de pescadores, que no sobresalía de los de su entorno, Huelva, se ha ido convirtiendo en la ciudad primada, articulando desde su puerto un potente tejido productivo industrial, comercial y de servicios.
Publicado
2019-03-25
Sección
Bienes, paisajes e itinerarios